Me siento.. ¿Debería sentir algo? Odio, quizás. O pánico, eso sería lo más apropiado. Pánico a que alguien te confie su corazón, que te diga que te ama.. Que el viento a cada instante susurre en su oido tu nombre, pero que tú en el tuyo sientas sólo viento agitado, una tormenta que se aproxima. He llegado a un punto de mi corta existencia, en el que me pregunto si realmente vale la pena armar tanto escándalo por un sentimiento, por unas simples palabras, por un simple poema.. una canción de amor, un dulce compartido, un beso en la punta de la nariz..
Quizás estoy sobreactuando, quizás soy muy joven.. Después de todo, ¿qué se yo qué es amar?
Me siento.. No podría encontrar una palabra que definiese este momento. No hay concepto lo suficientemente adecuado para precisar lo mal que me he portado, lo mal que he obrado, los errores que no he corregido.. Se supone que ya caí una vez y que no debía tropezar con la misma piedra. Me siento como una verdadera heroinómana, que vuelve una y otra vez a su adicción. Que se rehabilita y cae, no puede estar sin su droga, que se inyecta directo al alma sin control.. Aunque el viento siga soplando y traiga nuevos aires..
Quizás estoy en un sueño, quizás es sólo una mala noche.. después de todo, ¿quién me asegura que esto no es el invento de la imaginación de algún desconocido?
En mis pálidas mejillas ya no hay rubor, ni margaritas. No más canciones, no más risitas.. Y ya no hay brisa, al igual que en el preludio a la tempestad.. Ahora que las nubes están sobre mi cabeza, me doy cuenta de que va a llover..
martes
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario