jueves

Léase con tono enojado y rápido.

Gracias. Es una palabra siemple, pero creo que nosotros la merecemos. ¿o ya no? Si bien ya nuestras vidas no están ligadas por eso que llamamos "compromiso", supongo que quedan las huellas del amor que nos teníamos, un poco de interés, no sé, por último un poco de respeto hacia el otro.. No pido tanto y jamás he sido exigente en eso, lo sabes y me conoces.

Pero te pasaste.

Me siento humillada y como una completa idiota frente a ti. No.. corrijo: Frente al mundo. He dado cátedras de como esperar a alguien que realmente te quiera, porque creí haberlo encontrado en ti, eras el que me prometía amor. Pero me equivoqué, no tuve razón, como usualmente me pasa. Al final, eras como todos. Como uno más del montón. "Si te he visto no me acuerdo", "Si te llamo no sé quien mierda eres".
He pasado miles de obstáculos, hecho miles de peripecias y malabares con mi tiempo y mis coartadas. Lo imposible casi, pero para ti amor, todo. Hice lo que pude, pero colapsé. Dijiste que entendías, pero la verdad es que jamás te podrás poner en mis zapatillas. No tienes idea de lo que pasé y todo lo que tuve que tragarme sola, sin anestesia. Pero oye, tampoco es la idea andar ventilando mis malos ratos ante ti. Quería ser feliz y olvidarme de aquello.. Aunque fueran unas horas mínimas entre las muchas del día.

Quisiera decir gracias, otra vez. Pero creo que sólo tú mereces esa palabra. Gracias por hacerte el loco y dejar que la marea se lleve lo que quedaba. Realmente, ahora puedo ver claramente como eres y lo que me esperaba. Si me hubiesen preguntado un mes, habría dicho que eras perfecto, pero hoy me di cuenta de que el amor es ciego y en venganza, te saca los ojos.

viernes

Sin título.

Érase una vez un pueblo de barro, donde absolutamente todo era de barro. Las casas, los árboles, los calcetines, los espejos, los remolinos.. Incluso yo era de barro.
Todos vivíamos, no en armonía, pero bastante tranquilos. Quizás teníamos nuestras diferencias, pero definitivamente era un buen lodazal. Mejor que muchos otros y más afortunado que varios.
Un mal día, llegaron las nubes a vivir con nosotros. El alcalde, al borde del pánico, llamó a una asamblea del pueblo para saber qué haríamos con nuestras atrevidas huéspedes.
"Hemos pasado más de 10 lustros en ausencia de las muy desvergonzadas", dijo un hombre de barro. "No podemos dilatar más esta situación", intervino otro escupiendo fuego. El alcalde, con los nervios de punta, los llamó a la calma. ¿Qué era lo peor que podría pasar estando estas nubes sobre sus cabezas?

De pronto y sin previo aviso, se largó a llover.

Querido desconocido.

Mi madre sonrie y me dice que lo mejor es tal o cual personaje, que tal o cual es una buena persona, que tal o cual está bien para mi y esta etapa de mi vida.. Pero desconocido de mi alma, ¿Cómo puedo desmentir lo que afirma cuando yo también lo creo?¿Cómo decirle que está en un error, cuando yo sé que está correcto?
Como de costumbre, tengo la cabeza hecha una maraña de hilos con unos nudos de esos que no se pueden desenredar, siendo la única solución cortalos.. Pero me da pena. Y francamente, no quiero hacerlo. O sea, sí. Pero luego creo que es mejor dejarlos donde están y vivir con eso. Nadie se muere por unos cuantos nudos. Unos cuantos billones de nudos.
No es fácil, debo optar por la libertad que me están negando los hilos. Pero puedo decir que son bastante buenos, son lindos colores y me servirían bastante.. Si no estuviesen atados unos con otros, hechos nidos para pájaros y escondites de roedores. Tampoco encuentro las palabras para pedir auxilio, y no me interesa pedir algo de todas formas. Porque cuando lo hice, cometí uno de los errores más grandes de mi corta existencia. Me dejé llevar por el pánico del momento, por las palabras, que después de todo, se las lleva el viento. No debí preocuparme...