lunes

Muerte.

Hoy estuve cercana a la muerte.


Vi a alguien partir y a su gente llegar. Vi lágrimas y gotitas saladas en la cara de humanos tristes y grises por la penumbra de su tragedia. El sol brillaba, pero una nube tapaba el esplendor del día, el telón se había cerrado y la función había terminado. Vi también el surgimiento de un sentimiento que pocas veces nace en el humano. Piensas y reflexionas sobre lo corto de la vida y lo larga que es la travesía en ella, miles de hechos que ocurren y ocurrieron y las miles de personas que viajaron contigo.


Hoy estuve cercana a la muerte, pero preferí mantener la distancia.


Estaba en un cementerio verde, el sol de otoño calentando las pantys, la brisa jugando con la falda y el pelo, las aves cantando como en primavera. Buen día para un entierro, l sol tapado por un velo de viuda y las aves cantando una especie de réquiem alegre y festivo.


Escuché las respiraciones acompasadas en el minuto de silencio, el eco de una voz agradeciendo y varias al unísono consolando. Vi a un hombre desmoronarse y convulsionar de tristeza... Una de las imágenes más tristes para un ser humano es ver como otro sufre y doblemente fuerte si es que es un ser amado, un ser querido y adorado..



¿Qué será de nosotros después de la muerte? Carne y huesos, tierra y raíces.

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